Puesto de moda por la realeza francesa, allá por el siglo XVII, se transformó en la bebida preferida de las clases sociales altas. No hablamos de otra, se trata del champagne, a bebida más sofisticada y también la más consumida por los paladares exigentes.
En nuestros días, el champagne, ya no es sólo un privativo de las clases adineradas, existen líneas a precios accesibles. El champagne, tradicionalmente se lo consume como aperitivo o para beber en la sobremesa acompañando un delicioso postre, aunque tambien es un excelente acompañante de carnes blancas, pescados, mariscos y hasta caviar. Seguir leyendo…